Buenas noticias. De acuerdo a lo que reporta El Nuevo Herald:
Los defensores de los inmigrantes en la Florida que tratan de determinar qué dirección tomará el gobierno del presidente Barack Obama tal vez no necesiten más elementos al conocer el nombramiento de Esther Olavarría, nombre familiar para los defensores de los inmigrantes y abogados de inmigración de Miami.
La abogada ha ocupado cargos en el Centro de Defensa de los Inmigrantes, el Centro de Refugiados Haitianos y Legal Services del Gran Miami antes de ocupar un puesto mayor en Washington.
Tanto los que defienden como los que se oponen a abrir más las fronteras dicen que el nombramiento de Olavarría como subasistante del secretario de Política del Departamento de Seguridad Nacional probablemente augure más oportunidades para los inmigrantes, un tema que el presidente Obama tocó con frecuencia en la campaña presidencial.
De acuerdo a lo que reporta el diario La Opinión:
Este año, normas dispuestas por el gobierno de George W. Bush antes de su partida facilitarán un poco la llegada de trabajadores agrícolas extranjeros. Y hay una campaña en el Congreso para legalizar a algunos de los trabajadores agrícolas indocumentados que se encuentran en el país.
Barack Obama no mencionó nada con respecto al tema migratorio durante su primer discurso ante las dos cámaras del Congreso este Martes. En su discurso, el presidente habló de varios temas incluyendo la crisis económica, el problema del sistema hipotecario, la reforma del sistema de salud, la educación, y la guerra, pero no dijo nada de una posible reforma migratoria.
Muchos analistas políticos estiman que con el desempleo en Estados Unidos subiendo cerca del 8%, el tema migratorio podrá pasar a un segundo plano este año.
Esto es algo que todos los inmigrantes deben tener mucho cuidado. Usar documentos falsos es un delito federal pero cuando esos documentos pertenecen a una persona verdadera, el delito se convierte en un robo de identidad, lo cual es un delito mucho más grave. De acuerdo a lo reportado por El Miami Herald:
Ignacio Carlos Flores, un mexicano indocumentado, tomó una decisión tan rara como inapropiada: Después de trabajar seis años bajo un nombre falso, decidió usar su nombre verdadero y consiguió documentos nuevos, pero falsos.
El cambio llamó la atención a sus patrones, que llamaron a las autoridades. Los números de sus documentos viejos eran inventados, pero los nuevos correspondían a gente real. Los fiscales dijeron que eso era suficiente para acusarlo de robo de identidad, un delito mucho más grave que el de usar documentos falsos.
De acuerdo a lo reportado por El Nuevo Herald, esto es lo que Obama dijo con respecto a una eventual reforma migratoria:
El presidente Barack Obama dijo el miércoles que convocaría a líderes en el tema de inmigración para comenzar la preparación de “un borrador de la propuesta de reforma integral en los próximos meses”.
“Necesitamos comenzar a trabajar en ello ahora. Va a tomar tiempo avanzar eso (la propuesta), pero estoy muy comprometido de que eso se concrete”, declaró el mandatario durante una entrevista con una radiodifusora en español en esta ciudad.
Con un nuevo presidente y un Congreso Demócrata, las esperanzas para una eventual reforma migratoria están mejorando. De acuerdo a lo que reporta El Nuevo Herald.
Cientos de activistas y organizaciones proinmigrantes confían en que en el 2009, con un nuevo gobierno en la Casa Blanca, podrá avanzar el proceso para hacer realidad la promesa de una reforma migratoria que resuelva la situación de más de 10 millones de indocumentados.
Estos grupos han interpretan como una buena señal el hecho de que el presidente electo Barack Obama haya nominado a varios hispanos en su gabinete.
Miles de inmigrantes indocumentados en los Estados Unidos siguen luchando cada día por obtener la residencia legal. Esta nota del diario La Opinión de Los Angeles cuenta la historia de varios de éllos.
Ernesto García se sentía afortunado: a diferencia de lo que le sucedió a cientos de compañeros de trabajo, no fue deportado tras ser arrestado en una redada del servicio de inmigración.
Dos años después, sin embargo, sigue sin trabajar y sobreviviendo a duras penas mientras espera que su caso se resuelva.
Este guatemalteco de 34 años es una de cientos de personas de todo el país sumidas en la incertidumbre mientras los tribunales del servicio de inmigración procesan sus casos. Un fallo favorable podría permitirle obtener la residencia permanente. Pero mientras espera –y esa espera a veces dura años–, no puede trabajar.